Algunas ideas

Por Diego Pereyra. Sociólgo (UBA), Magíster en Investigación Social (UBA) y Doctor en Sociología (University of Sussex).


La situación de la crisis sanitaria y la pandemia han puesto de manifiesto la capacidad de los estados para afrontar los desafíos que esto conlleva. En este sentido son los distintos ámbitos de la expresión territorial (salud, trabajo, producción, educación, medio ambiente, etc.) quienes revelan la aptitud o ineptitud para dar respuestas a este nuevo contexto. En este sentido, la educación fue sin dudas uno de los primeros sectores en ofrecer una alternativa en pos de la continuidad de los aprendizajes. Pero, al mismo tiempo, puso en evidencia sus problemas y dificultades para enfrentar el problema, ya que la educación virtual reprodujo y amplió la desigualdad estructural que ya existía en las aulas.

 

Tanto desde el Ministerio de Educación como desde las propias instituciones educativas se han generado herramientas y recursos para facilitar la experiencia de enseñanza virtual. Sin embargo, no ha sido posible, tanto por la inmediatez de la resolución como por la ausencia de teorización sobre estas condiciones escolares, pensar una planificación integral del proceso de enseñanza-aprendizaje en términos curriculares, didácticos, pedagógicos y de evaluación. Para todo ello, será necesario que los gestores y docentes puedan tener en cuenta la desigual distribución de capital material y simbólico de los/as niños/as, adolescentes y jóvenes. En este punto, es necesario considerar la brecha digital de los hogares y las contramarchas en las políticas públicas de inclusión en el uso y acceso a la tecnología.

 

Los y las jóvenes están muy informados y son conscientes de que se viene un mundo completamente diferente. Su capacidad de adaptación es una ventaja, pero aún aquellos que pueden utilizar la mejor tecnología se enfrentan a una situación educativa muy compleja, con docentes estresados y desactualizados con las herramientas virtuales, que ni siquiera el fetichismo del zoom, Powerpoints y archivos en PDF puede resolver. Las angustias del encierro y la crisis de la escolaridad virtual son fenómenos que afectarán la biografía de una generación, dejando huellas y cicatrices que aún no sabemos cómo cicatrizarán. En eso estamos.