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Una inmensa cantidad de información y de conocimientos de todo
el mundo está disponible para quien se dé a la mar cibernética.
En ese recorrido interactivo es probable tropezar con contenidos
controvertidos o perjudiciales. Así como los padres acuerdan con
sus hijos qué programas de TV son convenientes y cuáles no, cómo
deben cruzar la calle, prevenir que se pierdan, evitar ser molestados
por extraños, de la misma manera cada familia va pautando lo que
cree beneficioso ó perjudicial para los niños de aquello ofrecido
en la web.
Cuando los navegantes son los niños, los dispositivos de protección
deben agudizarse y ponerse en marcha :
- Tómense tiempo para ver qué hacen los chicos cuando están "online" y cuáles
son sus intereses en la red.
- Enséñenles a no dar nunca sus datos personales a quienes contactan online,
especialmente en los "sitios públicos", así como a no planear
un encuentro real con quienes conocieron en forma virtual.
- Aconséjenles no responder cuando reciben e-mails ofensivos o agresivos.
- Establezcan juntos reglas claras para el uso de internet (cuánto tiempo, en qué horario,
a qué llaman sitios perjudiciales y cuáles son los permitidos)
y pacten con los chicos que recurran a ustedes si algo extraño
se les presenta.
- Si los chicos están tan entretenidos con la compu que "hace
horas que ni se los escucha", es tiempo (antes, mejor) de ir a
supervisar por qué continentes andan. En lo posible poner la computadora en un lugar común y accesible de la casa.
Garantizar la atracción del interés de los chicos desde un Portal
con contenidos cuidados, con libre participación en las actividades
que se les ofrece, con propuestas de profesionales, contrarresta
la inquietud de "perderse" en la red y caer en cualquier lugar.
De esta manera ofrecemos a los chicos la oportunidad de expandirse
y entender mejor el mundo que nos rodea, y un lugar enriquecedor
para aprender y crecer juntos.
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