Niños seguros


 

¿Para qué aprende un niño a nadar?



Por Beatriz Pérez / Una de las disciplinas elegidas por los padres como actividad para su hijo en el período invernal es natación. El primer objetivo buscado es la seguridad "quiero que mi hijo sepa salir si se cae al agua". En segundo lugar está el logro de movimientos técnicos "él sabe, pero ahora quiero que aprenda el estilo". Posteriormente escuchamos "mi hijo ya nada, para que no se aburra tendría que empezar a competir". Las tres expresiones determinan pasos lógicos en la evolución del aprendizaje; pero en este fluir pedagógico debemos atender a infinitas consideraciones articulares. "La natación es el deporte más completo para que aprendan desde pequeñitos"; este concepto ya integra nuestro conocimiento popular. Y, así, desde la más tierna infancia nuestros niños concurren a natación.
El gran conflicto que se presenta entonces se relaciona con el tiempo en que el niño tarda en superar las etapas citadas. Nos dicen constantemente: "¿cuánto tarda en aprender?", "no quiero que pierda el tiempo", ó "ya jugó el año pasado, ahora tiene que aprender". El niño aprende jugando y bienvenida toda la educación que pueda concretarse a través de formas jugadas, exploratorias, que permitan descubrir y expresarse a través de la creación. Aprender a nadar fue tradicionalmente logrado a través de repeticiones exactas de movimientos técnicos. Hoy el mundo cambia hacia la conducta más espontánea en el agua, hacia la educación a través de las actividades acuáticas. Desde 1990 se realizan bianualmente congresos mundiales sobre esta nueva forma de ver la natación. El niño debe desarrollarse dentro del agua tal como lo hace en su medio natural, el terrestre. Para que esto sea posible debemos brindarle el medio adecuado que le dé seguridad emocional y postural.
Comenzar siempre el aprendizaje donde el niño pisa, constituye el punto de partida del respeto de sus posibilidades de acción. ¿Qué puede hacer un niño en el agua? Si el natatorio, los materiales didácticos y los adultos se lo permiten, todo lo que hace fuera. Si el bebe tiene 1 o 2 añitos podrá flotar y mover sus brazos y piernas equilibrándose como cuando camina. Mantendrá el aire unos segundos y posteriormente tratará de enderezarse para respirar. El aumento de distancia en desplazamiento subacuático contraría su fisiología e implica un adiestramiento que no corresponde a sus necesidades evolutivas. Entre los 3 y los 4 años el niño logra disociar los movimientos de los brazos y las piernas. Sobre la capacidad de frenar voluntariamente los movimientos equilibratorios, llamada "freno inhibitorio" logrará realizar simultáneamente movimientos voluntarios independientes. Podrá entonces comenzar a hacer patadita dejando los brazos quietos o realizando por ejemplo movimientos simultáneos en el plano anterior (parecidos a la brazada de pecho).

¿Qué es la técnica?
Son "formas" económicas de movimiento. La economía surge de una muy buena adaptación, pero el modelo del movimiento necesita idéntica capacidad intelectual que la utilizada para poder elaborar las formas de movimiento que permiten al niño escribir las letras. El conocimiento del espacio que utilizará (sin olvidar que gran parte de los movimientos natatorios se efectúan en un plano no visible) responde a la construcción mental del espacio que el niño tenga, a la noción de su cuerpo, a la estructuración de sus tiempos. El aprendizaje técnico necesita madurez intelectual, tanto como la adaptación, seguridad emocional. No porque un niño comience a aprender de pequeño podrá dominar "el estilo" antes que los demás. Por ello vemos que alrededor de los 7 - 8 años los niños nadan más técnicamente. ¿Cuando tiene significado para ellos la competencia? Posteriormente, y si el entorno educativo se lo permite, después de los 10-12 años. ¿Para qué entonces comenzamos desde tan pequeños?. Para enriquecerlos con excelentes situaciones adaptativas que les permitan desarrollarse física, emocional e intelectualmente. Esta comprensión psicomotriz del aprendizaje conforma un nuevo capítulo de la estimulación de desarrollo: "La educación acuática infantil".


Beatriz Cristina Pérez
Prof. de Educación Física especializada en Educación Psicomotriz.
Delegada Argentina de la Organización Internacional de Psicomotricidad
con sede en París.
Autora de la colección de fascículos y videos pedagógicos "Que es aprender a nadar?"



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