| |
Todas las personas cambian de humor. Y los adolescentes
(¿?) aún más. ¿Por qué pasa
esto? En parte se debe a las hormonas que ya, a esta altura, sabemos
que no te dejan tranquilo y andan todo el tiempo dando vueltas por
tu cuerpo.
Y, por otro lado, todas las novedades y los cambios que vas transitando
te llenan de sensaciones muy fuertes que a veces te hacen reaccionar
con rabia, otras con enojo. A veces estás triste, otras aburridísimo
y en otros momentos con miedo o rabia.
Las mismas cosas que antes no te molestaban o te eran indiferentes,
ahora pueden ponerte los pelos de punta. Tu mamá y sus recomendaciones,
tu hermanito que entra a tu cuarto sin pedir permiso, tu papá
que se las sabe todas... Todo esto te pone furioso y sentís
que podrías romper algo o pegar patadas. Ni estas opciones
ni tragarte los nervios parece ser la mejor solución. |
|
|