"Internet en la escuela, la escuela en Internet"

Libro de Marcela Czarny
Editado por Homo Sapiens Ediciones, Rosario



Los mitos y prejuicios
acerca de internet
*

Internet genera en los adultos no informatizados el clásico miedo a lo desconocido, que lleva a que surjan varios mitos y prejuicios no siempre coincidentes con la verdad de los hechos. Para deconstruir esas ideas y para que usted pueda luego "navegar" por el libro con más libertad de mente y corazón, retomamos aquí las preguntas o comentarios más típicos que se escucharon alguna vez por ahí.



No... A mí de Internet no me hablen.
Yo no sé nada de computación.


Aunque usted va a necesitar saber un mínimo de comandos para poder prender la computadora, imprimir y conectarse a Internet, la verdad es que "computación" e "Internet" no son sinónimos. Lo importante es vencer las fantasías de que, al tocar una tecla incorrecta, la compu va a estallar. Unas horas con un amigo o un colega que le indique cómo ingresar y cómo moverse dentro de Internet es suficiente para comenzar la aventura.

Yo disfruto comunicándome con la gente personalmente. ¿Por qué lo voy a hacer por medio de la computadora?
Somos partidarios de que Internet debe sumar al desarrollo de la raza humana y no restar o desplazar a otros modos de comunicación. Es decir, es de esperar que, con los amigos que viven cerca, con sus familiares, con sus alumnos, con sus compañeros de trabajo, usted se siga comunicando por medio de la voz, los gestos, la vista, los olores, los tallarines con tuco del domingo.
Pero? ¿si además usted y sus alumnos tienen interés en entablar una amistad con gente que vive en la otra punta del planeta? ¿Y si está viendo astronomía con sus alumnos y desea obtener de modo inmediato información e imágenes de los planetas? En estos casos y unos cuantos más, Internet suma.


¿Internet? No gracias. Suficientes problemas ya tengo en clase.
Seguramente Internet va a traer más dispersión, heterogeneidad y bullicio a su clase. Pero gracias a Internet, usted podrá tener una nueva perspectiva de los contenidos que debe enseñar y habrá ganado un nuevo medio para que sus alumnos se comuniquen con el mundo y se entusiasmen por conocerlo.

Todo lo que vi está en inglés.
Yo no sé una palabra en ese idioma, así que a mí no me sirve.


Es verdad. La mayoría de los programas que se utilizan y la mayoría de sus páginas están en inglés. Pero, por suerte, cada vez hay más documentos realizados por gente de habla hispana. Hay distintas posturas al respecto: algunos dicen que hay que defender el lenguaje español porque la invasión del inglés lo está deteriorando; otros, más optimistas, plantean que lo que sucede es que se está creando un sublenguaje, el ciberspanglish, que nuclea a todas aquellas palabras que nacieron en los programas en inglés y se colaron al español. ¿Hay que llamar a las cosas por su nombre original "e-mail", "link", "server" o traducirlos por "correo electrónico", "enlace", "servidor"?
Pelearse con Internet es constructivo. Discutiendo con sus colegas y sus alumnos quizá decida ubicarse en una postura determinada y defenderla a través de las listas de interés, grupos de noticia y demás herramientas que le brinda la Red para aprender junto a otros.



Dicen que hay pornografía disponible para cualquiera que se pone a navegar. Entonces no puede ser positiva la inserción de Internet en la escuela.

En la Internet se encuentra todo lo que existe en la vida real. Política, diversión, información, sinsentidos, comercio? y, también, pornografía. La proporción es mayor a la que ofrecen otros medios de comunicación y el acceso a estos documentos es tan fácil como entrar al sitio del museo Louvre. Por eso cada institución debe tomar una decisión particular: puede incorporar algún programa de seguridad que bloquee cierto tipo de información o decidir habilitar las líneas de acceso solamente si un adulto está acompañando a los alumnos, es decir que sólo los responsables sepan la clave para la conexión. Los programas navegadores ya cuentan con opciones para bloquear ciertas palabras, fotografías o sitios.
El tema es controvertido y se torna delicado. Más allá de las posibilidades individuales, también está la discusión en las instancias legislativas de cada país para censurar este tipo de materiales. Cabe decir que los problemas no son sólo las fotos pornográficas más tradicionales. Desgraciadamente, también están al alcance de la mano sitios pornográficos con niños y demás perversiones. Los proveedores de Internet (los que albergan en sus computadoras páginas y documentos particulares) deberían asumir la responsabilidad de erradicar este tipo de sitios.
Pero vale la pena probar. Eso sí, tomando todos los recaudos necesarios para que usted y la institución a la que pertenece puedan sentirse tranquilos con la estrategia elegida para evitar situaciones indeseables.

No estoy de acuerdo con las nuevas tecnologías. Son la base de una educación tecnocrática que apunta a que los alumnos dependan de aparatos hasta para sumar dos más dos.

En un mundo hiperinformado como el nuestro, el desafío de la educación es poder ofrecer la capacidad de diferenciar los datos, de integrarlos de un modo más o menos armónico y justificado. Como toda tecnología (y la tiza y el pizarrón también lo son), Internet puede estar al servicio de diferentes objetivos educacionales. Puede ser utilizada para fomentar la solidaridad humana, para lograr un conocimiento más universal del planeta, para saber seleccionar y detectar diferentes informaciones.
El desafío más grande es ?con y sin Internet? educar para cambiar y no educar para repetir.


Tengo miedo de empezar a navegar y "hundirme" en el mar de información que ofrece Internet.

Los expertos dicen que lo importante en Internet es el contexto, no el contenido. Cuando la información es escasa, entonces, sí es lo más importante. Pero cuando es abrumadora, lo más importante es el contexto de la información, es el saber buscar y el darle un significado a cada dato. Si un arqueólogo encuentra una vasija, ésta no es valiosa por sí misma. Lo importante es la posición en la que se encontró, la cercanía con otros instrumentos hallados en el lugar. El contenido es esencial, pero no suficiente. Es necesario educar ofreciendo a los alumnos las herramientas necesarias para darle sentido a las cosas y para comprenderlas.


Sí, yo quería probar, pero no sé muy bien qué necesito.

Para usuarios de PC
-
PC 386 compatible o superior
- 4 MB de RAM (Se recomienda 8 MB) y 200 MB en disco rígido.
- Módem de 14.4 baudios o superior.
- Línea telefónica o cable módem.
- Tener instalado el programa Microsoft Windows o Windows 95 o superior.
- Contrato con una empresa servidora de conexión a Internet.

Para los usuarios de Macintosh
- Power Macintosh
- 4 MB de RAM (se recomiendan 8 MB) y 200 MB o más en disco rígido.
- Módem interno o externo.
- Sistema 7.1 o más reciente.


Me dijeron que al final se te va un montón de plata con Internet.

Los costos de conexión a la red se han abaratado en forma considerable en muy poco tiempo. Algunas empresas redujeron notoriamente sus tarifas y también existen las que brindan un servicio "full", es decir, sin límite de tiempo para "navegar" en la Red, cuyas tarifas rondan los 25 pesos mensuales. Existen, incluso, empresas que ofrecen el acceso en forma gratuita. Por otro lado, se debe sumar el valor de los pulsos telefónicos de una llamada local durante el tiempo que esté conectado. Actualmente las telefónicas están cobrando una tarifa especial para los pulsos utilizados en Internet. Además, las escuelas cuentan con precios especiales.
De todas maneras, para que la suma total no le resulte abultada, lo mejor es planificar previamente y utilizar las horarios de tarifas telefónicas reducidas. A su vez, es importante iniciar a todos los usuarios en el sano ejercicio de conectarse, grabar lo que sea de interés y luego, realizar todo el resto del trabajo (leer, discutir, imprimir) off line, es decir, desconectado.

*Capítulo I del libro citado.

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