Estación Saber: –¿Fue
difícil el cruce de los Andes?
José de San Martín:
–Las dificultades que tuvimos que vencer para el paso
de las cordilleras sólo pueden ser calculadas por el
que las haya pasado. Las principales eran la despoblación,
la construcción de caminos, la falta de caza y sobre
todo de pastos. El ejército arrastraba 10.600 mulas
de silla y carga, 1.600 caballos y 700 reses, a pesar de un
cuidado indecible sólo llegaron a Chile 4.300 mulas,
511 caballos en muy mal estado, habiendo quedado el resto
muerto o inutilizado en las cordilleras…
ES: – ¿Qué
le decía as los soldados para que lograran soportar
estas duras condiciones?
JSM: – La guerra se la tenemos que hacer del modo que
podamos: si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco
no nos tienen que faltar. Cuando se acaben los vestuarios,
nos vestiremos con la bayetilla (N. de R.: tela de lana floja)
que nos trabajen nuestras mujeres, y si no andaremos en pelota
como nuestros paisanos los indios; seamos libres, y lo demás
no importa nada…
ES: – ¿Qué
fue lo que lograron con todo eso?
JSM: – Al ejército de los Andes queda la gloria
de decir: En 24 días hemos hecho la campaña:
pasamos la cordillera más elevada del globo, concluimos
con los tiranos y dimos la libertad a Chile.
ES: – ¿Y el pueblo
peruano? ¿Qué dijo cuando llegó para
independizarlo?
JSM: - Vengo para satisfacer la espera de todos aquellos que
deseen la libertad del país que les dio a luz y ser
gobernados por sus propias leyes.
ES: – ¿Qué
fue lo que pensó cuando obtuvo la independencia del
Perú?
JSM: -Al fin,
con paciencia y movimientos, hemos reducido a los enemigos
a que abandonen la capital de los Pizarros (…). Nuestros
desvelos han sido recompensados con los santos fines de ser
asegurada la independencia de la América del Sud. El
Perú es libre.
ES: – Ahora que logró
la independencia de Chile y Perú, ¿cuáles
son sus planes?
JSM: – Si me dejan vivir en el campo con quietud, permaneceré
(en Buenos Aires); si no, me marcharé a la Banda Oriental.
(…).Por otra parte, mi salud está muy deteriorada;
el temperamento de este país me lleva a la tumba; en
fin, mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles
y mi edad media al de mi patria; creo que tengo derecho de
disponer de mi vejez.
ES: – ¿Qué
le diría a los hombres que lo acusan de ambicioso y
dudan de sus intenciones?
JSM: – Voy a dar la última respuesta a mis calumniadores:
yo no puedo hacer más que comprometer mi existencia
y mi honor por la causa de mi país; y (…) probaré
que desde que volví a mi patria su independencia ha
sido el único pensamiento que me ha ocupado; y que
no he tenido más ambición que la de merecer
el odio de los ingratos y el aprecio de los hombres virtuosos.
ES: – Para finalizar,
nos gustaría saber, ¿cuál es su opinión
sobre la educación?
JSM: - La ilustración y fomento de las letras es la
llave maestra que abre la puerta de la abundancia y hace felices
a los pueblos.
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