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La llegada
Cuando Cristóbal Colón
desembarcó en estas tierras, no sabía
que había llegado a un continente hasta ese momento
desconocido en Europa. Él creyó que había
llegado a Las Indias. Por eso, a los habitantes que
encontró acá los llamo “indios”.
Colón y su gente llegaron a una isla llamada
Gunahaní, que ellos bautizaron
San Salvador. Luego de arribar a la
isla que hoy se llama Cuba, Colón volvió
a España llevando seis aborígenes, algunos
frutos, animales exóticos, y oro. Después,
realizó tres viajes más.
Los aborígenes que vivían en nuestro
continenete recibieron bien a los españoles,
a pesar de que las diferencias eran muchas: no hablaban
la misma lengua y, mientras para los aborígenes
era muy raro ver hombres barbudos y vestidos de pies
a cabeza, para los españoles era increíble
ver hombres sin barba que se paseaban casi desnudos.
Sin embargo, el primer encuentro fue pacífico.
Después, los nativos se empezaron a dar cuenta
de que esas visitas habían llegado para quedarse.
Y para hacerlo, los españoles les sacaban el
lugar y las cosas, y si era necesario, los golpeaban
y les disparaban. Entonces, empezaron a defenderse.
Así empezó una guerra
y, como los españoles tenían armas más
poderosas, terminaron ganando.
Europa y Las Indias
En aquella época, en Europa, mucha gente creía
que la Tierra era plana y que era peligroso
navegar hasta muy lejos porque se terminaba y los barcos
se caían a un abismo. Además, creían
que en el mar había monstruos y cosas por el
estilo. Pero también había otra gente
que creía que la Tierra era redonda
y que, si uno navegaba mucho en una dirección,
podía dar toda la vuelta y regresar al punto
de partida.
La decisión de salir a navegar de Colón
se debió a algo muy curioso. Como entonces no
existían las heladeras, se usaban para conservar
los alimentos unos productos llamados especias
(pimienta, nuez moscada, canela, etc.) que solamente
se conseguían en oriente, en las Indias.
Pero a causa de unas guerras, el camino a Las Indias
estaba cortado y las especias no se conseguían.
Entonces, a Colón, que era uno de los convencidos
de que la Tierra era redonda, se le ocurrió buscar
un camino nuevo a Las Indias ¡por el otro lado!
El viaje
Colón estuvo buscando apoyo de distintos reyes
en varios países, porque el viaje era muy caro,
hasta que convenció a los Reyes Católicos,
Isabel y Fernando, de España. Costeadas con el
dinero que le dieron, el 3 de agosto de 1492
partieron del Puerto de Palos dos carabelas, la “Niña”
y la “Pinta”, al mando
de los hermanos Pinzón, y una nave, la “Santa
María”, al mando de Colón.
Eran 120 hombres.
Al cabo de 72 días de navegación, la
tripulación estaba cansada y dispuesta a revelarse.
Entonces Colón les prometió que si en
tres días no llegaban, se volvían. El
12 de octubre de 1492 uno de ellos,
Rodrigo de Triana, avistó tierra. Y no se volvieron.
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