POLITICA  


 
  En la plaza de Mayo y los alrededores del Obelisco la represión fue violenta, a pesar de ello, la participación de la gente no menguó (Foto: Rafael Calviño - LA NACION)

El día de la Independencia 2001

 

Por María Sol Zapata*

LA PROTESTA
Fue divertida. Se protestó en cada barrio de la Argentina con todavía esperanzas. Cada persona respondió a la protesta (o manifestación) con su "ingenialidad". La gente salió a la calle, y algunos más animados, y a los que les debían más deudas, fueron en recorrido hasta La Plaza de Mayo, El Congreso, La Quinta de Olivos y a la Casa del Ministro Cavallo.

A LOS CACEROLAZOS
Por algo digo que fue divertida, ¿no te parece? Porque en esta manifestación pudieron participar los chicos. Los grandes no se quedaron atrás. Pero, ¿por qué estoy diciendo que pudieron participar los chicos? Buena pregunta. Bueno, porque la gente salió a su balcón, terraza y algunos con más ganas, bajaron/salieron a la calle, y usaron cacerolas, platos, etc., cada uno se las ingenió como pudo y como quiso. Cada uno salió al balcón, etc., usó su material, y se puso a tocar, también ingeniándose cada uno un ritmo propio. La gente manifestó con otras cosas, como por ejemplo, decir malas palabras, tirar cohetes, tirar papeles, poner música fuerte, etc.

TODO EMPEZÓ ASÍ...
Con las medidas de los políticos, después de un tiempo, las personas de las provincias y que estaban económicamente pobres, con sus familias en la calle, fueron a robar a los supermercados comida y otras cosas. Hasta que TODOS, fueran ricos o pobres, comenzaron a protestar por una Argentina mejor.

HASTA QUE CAYÓ CAVALLO...
Claro, cayó. La gente que fue a su casa hizo tanto bochinche que renunció. Las malas palabras, ruidos, etc. estuvieron presentes en todos lados a cargo de la gente. Hubo gran parte de la policía, por varias comisarías diferentes.

Y ESPERAMOS A QUE CAIGA DE LA RÚA...
Sí, lo estuvimos esperando. Fue más difícil pero al final se logró. Es que el Presidente no tiene compasión. Porque vio que la gente no aguanta más, y quiso seguir jodiendo. No es que lo haga a propósito, sino que no se da cuenta. Pero por eso no debe ser presidente.

* María Sol Zapata, 10 años
Argentina


 
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