INFORMACION GENERAL    


Diferentes formas para concentrarte mientras hacés tus tareas
Las clases empiezan... y con ellas los problemas

 

Todos sabemos como es cuando comienzan las clases. No nos acordamos absolutamente nada de lo que aprendimos el año pasado y lo único que nos puede ayudar, las tareas para practicar que nos dan, nos las podemos hacer por falta de tiempo o por no concentrarnos. Pero antes de volver a tu primer día de clases para que no te pase lo mismo de siempre (Que no te acordás un cuerno) leé estos consejitos que te van a ser de mucha utilidad. Tengo muchos más pero no puedo incluir todos en esta nota, por tanto si querés más consejos escribime a: agossilvestri@cpnline.org.ar. ¡¡Y que disfrutes tus clases!!!

La misma historia de siempre se repite. Entrás al aula y te saludás con todos tus compañeros. Pensás que este va a ser un año mejor. Pero en ese preciso instante la maestra te borra la sonrisa cuando comienza a hablar de sujeto y predicado, verbos, números decimales, con coma, etc. Y el mundo se te viene abajo. Llegás a tu casa con un pilón de tarea. Comés y justo está por empezar tu programa favorito. Entonces hacés la tarea mientras mirás la tele, mirás la tele mientras merendás, merendás mientras estudiás. Cuando terminaste convencido de que sos un master por haber hecho todo al mismo tiempo te das cuenta de que no le prestaste un pomo de atención a ninguna de las cosas que estuviste haciendo. Inmediatamente te das cuenta de que tenés que hacer un montón de cosas más y te vas urgente a bañarte, limpiar tu cuarto y todos los quehaceres de la casa. Después, cenás apuradísimo porque tenés que preparar la mochila y ponerte el pijama, lavarte los dientes, acostarte y ponerte el despertador. Te olvidás de muchas cosas y te dormís con el uniforme escolar y no ponés el despertador. Al otro día te levantás re-tarde no desayunás porque tenés que planchar el uniforme y metés las hojas de la carpeta sin abrochar y todo queda hecho un asco. Así transcurre toda la semana. El fin de semana te proponés cambiar toda esta historia.

Todos los fines de semana ordená tu cuarto y dejá tu escritorio con mucho espacio libre. Si no tenés escritorio pediles a tus papás que te dejen una mesa en un lugar tranquilo de la casa o que te den una caja de madera o cartón bastante dura como para escribir. JAMáS amontones cosas en tu escritorio concientemente. NUNCA duermas con el uniforme escolar y SIEMPRE tené en cuenta que tu despertador esté encendido. Preparate un desayuno para la mañana siguiente de modo que al otro día solo tengas que calentarlo. Hacé tus tareas LO ANTES POSIBLE y tené en cuenta los siguientes consejos:

  • 1. Poné en tu mesa o escritorio de trabajo una hoja, no es necesario ocupar tanto espacio con una carpeta entera.
  • 2. Siempre anotate en una agenda lo que tenés que hacer para el otro día. Y todos los días revisala.
  • 3. Cuando vayas a hacer tu tarea tené todo preparado. El compás, transportador, regla, lápiz negro, de colores, tijera, sacapuntas goma y plasticola. El que se está levantando permanentemente para buscar cosas no se concentra.
  • 4. Aunque sea día por medio estudiá alguna materia.
  • 5. Nada de tele ni otro tipo de distracciones cuando hacés la tarea.
  • 6. A la hora de buscar información está muy atento, hay veces que por distraído ponés cualquier verdura.
  • 7. Cuando encuentres la información leela con tranquilidad y después escribí con tus propias palabras. Nunca transcribas nada. Tus tareas escolares son para que aprendas, no para que digas lo que dice una enciclopedia.
  • 8. Siempre tené una buena fuente de luz a mano.
  • 9. Antes de hacer tu tarea si es posible perfumá tu habitación con un rico desodorante para concentrarte mejor.
  • 10. Nunca pongas un tiempo determinado para tus tareas. No digas que en una hora las tenés hechas porque probablemente no sea así y tengas que apurarte y hacer todo a lo brusco. Muchas veces vas a creer que el tiempo no te alcanzará. Pues la verdad es que con por lo menos las tareas de la primaria nunca puede pasar eso. Para hacer las tareas tenés que tener en cuenta las prioridades. Esto quiere decir que te tenés que poner un orden con las cosas que tenés que hacer. Siempre poné al principio lo más importante. Por ejemplo, no vas a ver un programa de televisión antes que hacer tus tareas. Siempre después de venir del colegio tenés que cambiarte, almorzar si es necesario dormir un poco para estar con energías a la hora de trabajar, si querés, bañarte y hacer toda tu tarea.

También si estás en el colegio más de 4 o 3 horas tenés que prepararte un vianda para comer en el recreo y no distraerte con diferentes necesidades en la hora de clase. Una vianda fácil para preparar el día anterior son algunos sandwiches de fiambre y si te gusta lechuga, ponelos en un tapper y al otro día disfrutá de tu recreo comiendo lo que más te gusta. Podés ponerle todo lo que creas que no te hace mal y te es rico a tu sandwich. Sal, tomate, lechuga, hamburguesa, jamón, queso, un huevito de codorniz y hasta un rico flan. Cuando toque el timbre andá al baño a hacer pis, aunque no tengas ganas, lavate la cara, peinate, comé tu vianda y ya estás listo para volver a clases.

A la hora de invitar a un amigo cuando tenés tareas háganla juntos, van a ver que los deberes se hacen más fáciles y más divertidos. Siempre tratá de comparar y compartir tus opiniones con un amigo. Podés jugar ajedrez, eso te hará trabajar la mente y volverte más ágil. A la hora de hacer un acto o presentar un trabajo, practica frente a un espejo hasta que lo hagas todo a la perfección. Tratá de en los actos no saludar estúpidamente a tus padres mientras actuás porque eso hace perder drama a la obra. Y si tenés la posibilidad de invitar a un amigo mostrale cómo actuás. A la hora de hacer una obra cómica esto es muy bueno porque el espejo no se ríe, tu amigo sí.

Muchas veces por intentar quedar simpático con la maestra quedás como un ñoño. Entonces siempre hablá claro, sé respetuoso, (Un truco: Tratala de usted) y cuando te rete, te llame la atención o simplemente te diga algo poné tus manos sobre tu escritorio. Eso hará dar a tu maestra más confianza en vos. Y siempre que hable frente al pizarrón mirale a los ojos. Tratá de que tu mirada nunca pase sobre su cabeza porque ella pensará que tu atención es fingida.

Cada vez que tengas una prueba anotátela en tu agenda junto con las cosas que crees que tenés que repasar para que te vaya bien. Pero nunca tengas ese miedo bobo que a todos les agarra enfrente de una prueba. Una prueba es solo eso, es una evaluación para ver si aprendiste y entendiste bien lo aprendido hasta ese momento. Por ejemplo el año pasado todos mis compañeros estabas muertos de miedo en cada prueba, y es que mi maestra transformaba a las pruebas en cosas de vida o muerte. Nos hacía poner carpetas entre nosotros para no copiarnos, nos hacía darle todas nuestras cosas menos un lápiz negro y una goma, cerraba las ventanas, encendía las luces y apagaba el ventilador. También se ponía lentes y miraba sigilosamente a toda la clase. En verdad las primeras pruebas me dieron mucho, pero mucho pánico, porque en esa atmósfera maligna nadie puede contenerse del miedo. Pero mi maestra del año pasado no era aventurera, era MALA. Apagaba el ventilador para que nos desconcentremos por el calor. El que no tenía calor se desconcentraba por la falta de luz. El que tenía buena visión se asustaba con la mirada de la maestra, el que no le prestaba atención le molestaban las carpetas, al que no le molestaban las carpetas se asustaba por la cara de los otros chicos, y el que solo miraba su prueba y se aislaba de todo miedo tenía la intriga de qué sería lo que estaba pasando. Y cada vez que mi maestra tenía que poner una nota menor a 7 o 6 se sonreía y entregaba la prueba mientras reía más cuando el alumno se ponía triste. Era muy muy mala. Un día me dí cuenta de todo esto y justo vino una prueba sorpresa. Me dije a mí misma que no me asustaría por nada y que miraría mi prueba mientras recordaría todo lo que habría sabido hasta ese momento. El resultado que obtuve fué una mala cara de la maestra al ver que una alumna por primera vez en dos meses se había sacado un 10. Por suerte este año mi maestra ya se jubiló.

Pero sigamos con lo nuestro. A la hora de estudiar para una prueba tené todo a mano. Escribí y evaluate vos mismo con un juego de preguntas y respuestas. Yo siempre antes de estudiar para una prueba me tomo un día libre sin estudiar nada y como y tomo lo que más me gusta, miro mis dibujos animados preferidos, miro películas que me gustan, salgo a la calle, me compro algún dulce, me quedo despierta hasta cuando me agarra sueño y me voy a dormir completamente relajada. Pero si tengo tarea la hago ni bien termino de comer. Al otro día estoy espléndida, con todas las pilas para hacer cualquier cosa y ni bien llego del cole como y hago la tarea para ponerme a estudiar. Si te es más divertido (A mí sí) comprate un CD educativo, así estudiar va a ser más fácil y más llevadero.

Finalmente a la hora de hacer la prueba pedile a tu maestra que además de un lápiz negro y una goma te deje usar 4 lápices de colores diferentes. Si cree que es porque hay algún machete dáselos para que los mire e inspeccione bien y vas a poder trabajar más prolijo y por tanto mejor.

En el día del maestro dale un bonito regalo en lo posible hecho por vos. Esto no es comprarte la mestra ni ser chupamedias simplemente es saber ganarte su confianza y aprecio. Y si tu maestra es una vieja carácter podrido insoportable con más razón.

En tu mochila llevá siempre lo mínimo indispensable. Una cartuchera con como máximo 12 lápices de colores, un sacapuntas, una goma, un lápiz negro, una birome o pluma, una tijera un compás un transportador, una regla y si te piden o te es necesario un cutter o trincheta. Si en tu colegio no tiene botiquín tené en una bolsita unas curitas, un frasquito de fotos con alcohol o agua oxigenada, un cepillo, un peine, un jabón, y si querés un cepillo de dientes para después de comer tu vianda en el recreo. Una carpeta con todas la materias y hojas de repuesto, no muchas. Una agenda en donde anotes todo lo que tenés que hacer, y si hace frío un saco o una campera.

Nunca lleves nada innecesario, digamos muñecos, jueguitos, todo eso no. Tu mochila no tiene por qué pesar 50 Kg. Estos consejos te pueden parecer re-chupamedias pero no lo son. Estas son las únicas maneras de ser un alumno 10 siempre y eso te va a gustar si siempre fuiste un alumno -10.

* María Agostina Silvestri.
Buenos Aires, Argentina


 

 
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