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Historia
del Titanic
El
Titanic se había concebido con las técnicas más modernas de principios
de siglo. Los ingenieros navales creían por aquel entonces que el progreso
de la ciencia permitiría eliminar los riesgos. Nunca la creencia en la
técnica, la ciencia y el progreso había sido tan fuerte.
En
este marco se concibió el Titanic, el primer transatlántico con doble
casco. Tenía 16 compartimentos estancos, tres millones de remaches de
tres centímetros de grosor, pesaba 42.000 toneladas, medía 300 metros
de largo, 30 metros de alto desde la quilla al puente y otros 30 desde
el puente al vértice del mástil. Era el más lujoso del mundo su
pasaje de primera costaba más de siete millones de pesetas de las de hoy,
con piscina cubierta, gimnasio, squash, baños turcos, jardín... También
era la mayor estructura jamás fabricada por el hombre.
Se
había botado el 31 de mayo de 1911, y el viaje inaugural de Southampton,
Inglaterra, a Nueva York se inició el 10 de abril de 1912, cuatro
días antes de la tragedia. En la mañana del 14 de abril, el barco ya había
atravesado la mitad del Atlántico. Horas después, la radio del California,
un vapor que pasaba cerca de allí, transmitió las primeras noticias: había
icebergs en el camino y la navegación comenzaba a hacerse peligrosa. Pero
el capitán, E. J. Smith, no ordenó reducir la velocidad, pues,
según se cree, quería batir un récord. Poco después de las 11 de la noche,
la montaña de hielo estaba a menos de 500 metros. "¡Iceberg por
la proa!", gritó el vigía Freed Fleet. El primer oficial, W. M. Murdoch,
reaccionó y mandó dar marcha atrás y virar a babor, pero era imposible
hacerlo tan deprisa. El Titanic necesitaba 500 metros para girar y 1.500
metros para parar. El iceberg rozó imperceptiblemente la proa y abrió
una brecha.
Un pasajero de primera clase que se estaba bebiendo
un whisky, al enterarse de lo sucedido, dijo a sus amigos: "Voy a buscar
algo de hielo a cubierta para echar a esto". No era para tomarlo a broma:
los seis primeros compartimentos estancos ya estaban inundados. Se suponía
que el agua no podía anegarlos,pero los constructores los habían hecho
abiertos por arriba. El agua saltó por encima de los mamparos e hizo que
la proa se hundiera cuatro metros. En los compartimentos de tercera era
el desastre.
Hacia las dos de la madrugada, un crujido anunció
que el Titanic se había partido en dos. Veinte minutos más tarde, el transatlántico
que se creía insumergible se hundió en las profundidades. Sólo hubo 705
supervivientes.
* Caroll Sulein
Barrios Castillo. 14 años
Panamá
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