| INFORMACION GENERAL | |||
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La Tierra era una bola de material incandescente medio fundido. Los elementos más pesados cayeron hacia el centro para formar el núcleo metálico y los más ligeros emergieron a la superficie y forman el manto rocoso y la corteza. A lo largo de miles de millones de años, el planeta se fue enfriando, la superficie se solidificó y se formaron la atmósfera y los océanos. La evolución es continua: las erupciones volcánicas del fondo oceánico renuevan la corteza y los terremotos y la deriva continental la modifican constantemente. La mano del hombre tiene también sus efectos en la composición de la atmósfera. La Superficie de la Tierra es una corteza rocosa compuesta por más de 12 placas sobre las que se asientan los continentes. Esas placas rígidas "flotan" sobre un fluido rocoso que se ve agitado por las corrientes cálidas que emanan del núcleo férreo de la Tierra. El movimiento de ese mar de roca semifundida hace que las placas tengan un desplazamiento una respecto a la otra, a una velocidad comparable a la que tarda en crecer una uña. La Tierra es el tercer planeta más cercano al Sol, a una distancia de alrededor de 150 millones de kilómetros (93.2 millones de millas). A la Tierra le toma 365,256 días viajar alrededor del Sol y 23,9345 horas para que la Tierra rote una revolución completa. Tiene un diámetro de 12.756 kilómetros (7.973 millas), solamente unos cuantos kilómetros más grande que el diámetro de Venus. Nuestra atmósfera está compuesta de un 78 por ciento de nitrógeno, 21 por ciento de oxígeno y 1 por ciento de otros constituyentes. Es el único planeta en el sistema solar que se sabe que mantiene vida. El rápido movimiento giratorio y el núcleo de hierro y níquel de nuestro planeta generan un campo magnético extenso, que, junto con la atmósfera, nos protege de casi todas las radiaciones nocivas provenientes del Sol y de otras estrellas. * José Manuel
Quintana. 15 años
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