| CULTURA | |||||||
|
Nadie sabe cuál fue el hechizo que hizo ascender a Joanne Kathleen Rowling y a su personaje, Harry Potter, a lo alto de los best-sellers. Joanne Rowling, una mujer escocesa de 34 años, empezó a escribir "Harry Potter y la Piedra Filosofal" (la primera de las novelas) en las mesitas del Café Nicholsons de Edimburgo, Escocia, con su hija Jessica en el cochecito como única compañía. Sin trabajo, divorciada y viviendo en una habitación sin calefacción, empezó a darle vida a ese personaje que "se me presentó totalmente formado sin que yo estuviera preparada para retenerlo". Como no tenía plata para hacer fotocopias, pasó el original varias veces a máquina y lo mandó a varias editoriales. Después de tres rechazos que matenían que "era una obra muy larga para el público infantil", Joanne recibió de Bloomsbury (una editorial inglesa), una respuesta salvadora que cambió totalmente su vida... "Harry Potter y la Piedra Filosofal" impactó al público infantil y adulto. Recibió varios premios literarios, un contrato de $150.000 por los derechos de Harry, hecho por la Warner Bros. quienes, actualmente, están rodando la película próxima a estrenarse el 16 de noviembre de 2001 en Inglaterra y Estados Unidos (protagonizada por Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson), también se prometió la publicación de siete futuros libros.
La historia de un niño huérfano, con distintiva cicatriz en forma de rayo, recuerdo de su enfrentamiento con Lord Voldemort, el más malvado hechicero de todos los tiempos y asesino de sus padres, quien al enfrentarse a Harry perdió todos sus poderes por razones misteriosas. La de un aprendiz de mago quien juntos con sus dos mejores amigos, el amistoso Ron Weasley y la inteligente Hermione Granger, viven aventuras y se ven envueltos en misterios, revolucionó el mercado literario. Convirtiéndose, como muchos califican, en un clásico impecable, ya que no contiene elementos de alta tecnología y la historia salta del humor al terror, del suspenso al drama, y en cada hoja da un vuelco espectacular que conmociona al lector. Hace esto con tanta naturalidad, que uno se siente parte de la historia. La pottermanía guarda créditos aún más grandes que ese, porque los chicos dejaban de jugar en la computadora, de ver la televisión y de navegar en Internet para enfrascarse en novelas de 254, 291, 349, y hasta 636 páginas de un libro que no tiene dibujos, sólo letras. Las críticas de este fenómeno se multiplican como el número de hechizos y de personajes coloridos que aparecen y desaparecen en cada uno de los libros. Desde denuncias por parte de sectores cristianos y de padres de chicos de Carolina del Sur (un estado, que vendría a ser como una provincia, en Estados Unidos), quienes querían censurar los cuatro libros del joven hechicero porque decían que inducían a los chicos a la brujería y a la magia negra, hasta el otro extremo. Por ejemplo, en Estados Unidos e Inglaterra, para la salida del flamante cuarto libro de la serie, "Harry Potter and the Globet of Fire" (Harry Potter y la Copa de Fuego), se propuso un midnight madness. ¿Qué es eso?, bueno.. significa "locura de medianoche" o algo así. Era que los chicos vayan con los pijamas y con las bolsas de dormir a la puerta de las librerías a esperar que abrieran a las 12 de la medianoche para poder obtener un ejemplar de "Harry Potter y la Copa de Fuego", se organizó un pijama party y repartían caramelos y chocolates. Los padres se quedaron muy asombrados, porque se agotaron más de 10 ediciones de libros con 636 hojas en Inglaterra y 734 hojas en Estados Unidos. Se registró como la mayor venta de todos los tiempos después de La Biblia. Harry
Potter y la Cámara Secreta Los
más fanáticos pueden acudir a www.harrymania.com.ar
donde hay un contador que hace la cuenta regresiva para ver cuánto
falta, contentarse a esperar sentados la publicación, o, los que
saben inglés, comprárselo en ese idioma para poder satisfacer
los nervios de tener que esperar para poder leer las aventuras y desventuras
de este joven aprendiz de mago. Historia que algunos califican como un
clásico, un clásico impecable. Las fuentes de esta noticia son:
*
Victoria Sayago, 12 años |
|