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Quienes
vivimos en estas latitudes somos pocos. Las condiciones climáticas
son muy complicadas para la supervivencia, y solo especies tan inteligentes
como nosotros los pingüinos, pudimos adaptarnos a vivir aquí
(claro que solo en verano, en invierno no se los recomiendo). Los
únicos que se quedan, además de los líquenes,
son algunas especies de focas (como la
foca de Weddell),
los pingüinos
emperadores (que tienen sus crías en invierno) y
los humanos como Mariano... ¡qué bichos más
raros!
Durante el verano abunda la fauna de cetáceos (la
familia de las ballenas) mamíferos marinos como lobos
de dos pelos, focas, elefantes y aves como nosotros:
pingüinos, cormoranes, petreles, albátros,
escuas o skuas, palomas antárticas.
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| El krill, un pequeño gigante |
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Durante el invierno el hielo cubre el océano en estas latitudes
y los que andamos en la superficie migramos hacia lugares no taaan
fríos, y en los que se pueda pescar.
Entre las especies que viven en el Océano Antártico,
destaca el krill, un pequeño crustáceo de 3
cm de largo que es la base de la cadena ecológica antártica
y la fuente alimenticia de casi todas las demás especies
(focas, ballenas, aves, pingüinos, etcétera).
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