No es que Dieguito sea mal pibe, es que se tienta. Como el día en que tenía que estudiar las tablas para la prueba de Matemática y justo pasaron en la tele un especial de dos horas con los mejores episodios de los Simpson.
No es que Dieguito prendió la tele para no estudiar, es que ya estaba prendida. Y tampoco es que se puso a hacer zapping para perder tiempo. Los Simpson los pasaban justo en ese canal.
Y Dieguito ¿qué iba a hacer? Una vez que se sentó delante de la tele, el espíritu de Bart Simpson se apoderó de él. Él no quería, Bart lo buscó. Y una vez que cayó en su poder ¿qué iba a hacer? ¿romper el control remoto? ¿arrancarle el cable al aparato? Se tuvo que quedar las dos horas hipnotizado con el programa.


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